Sus legendarias iglesias sorprenden por su estilo y las técnicas constructivas de la Escuela Chilota, y por su particular diseño: templos con galpones a 2 aguas, pórtico y torre central, todo construido sin un sólo clavo, usando maderas tan bellas como el ciprés,
el mañío, el alerce y el coigüe. Son más de 80, 16 de las cuales fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.