El río más caudaloso de Chile, paraíso de los amantes de la pesca. Enorme. Bello. Portentoso. Bajar en balsa como lo hacían los colonos, a la altura del lago Vargas, es toda una experiencia. Si se construyen las centrales hidroeléctricas proyectadas aquí,
su paisaje cambiará drásticamente. Si no lo conoce, apúrese.